jueves, 7 de enero de 2010

2010

Año nuevo, vida nueva. O al menos, eso es lo que dice esta frase hecha. Todos al empezar el nuevo año nos proponemos cambios en nuestra vida (e incluso cambiarla entera), pero...¿llegamos a cumplirlos? ¿o quedan en el olvido completamente? La gran mayoría de propuestas acaban en la segunda opción, lo cual nos demuestra algo, que el rumbo de la vida no se puede cambiar repentinamente, sino que debe ser un ejercicio constante, para conseguir el mayor fin de todos: la felicidad.